Las características piezas del saxofón requieren de tratamientos y cuidados específicos. Es importantísimo realizar el mantenimiento del instrumento de forma constante para evitar grandes problemas a largo plazo. Al igual que tener una buena higiene dental previene problemas que solo puede reparar el dentista, la costumbre en el cuidado del saxo evitará acudir al taller por un problema grave.

Para empezar, un soporte adecuado mientras tocamos siempre será mejor que apoyarlo en la funda. Así evitaremos una indeseada caída.

Utiliza bayetas específicas para saxo y no uses cualquiera, y más si el acabado es plateado.

Limpieza exterior del saxo

Existen paños de concierto que también sirven de bayeta sin dejar de ser elegantes: BG A62UDS

Hablando del exterior, el resplandor de un saxo no se mantiene solo, y siempre será más atractivo para tocar un saxofón brillante, ¿verdad? Hay que eliminar el sudor, humedad o polvo y para eso lo más recomendable es una bayeta de microfibra específica para instrumentos que preserve la laca. Ojo si el acabado es plateado, mucho mejor utilizar una bayeta específica para plata.

No pasa nada si te parecen demasiado llamativas, hay soluciones como pañuelos o paños de concierto que también valen de bayeta: colocados en la pierna dan un toque elegante sin dejar de lado el cuidado de nuestro instrumento con acabados de microfibra y delicada seda. Un modelo a tener en cuenta es la bayeta de concierto BG A62UDS.

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¿Cómo limpiar por dentro el saxo?

Ya está, una vez que está presentable por fuera, ¿cómo limpiar por dentro el saxo? La humedad acumulada es un gran enemigo del instrumento, y para combatirla existen varias opciones de limpiadores, pero nos quedamos con los BG, que aguantan mínimo 5 años y permiten limpiar el interior de forma fácil y segura por su material de fabricación. Cuidado con utilizar otro material o trapo, pues puede producir arañazos, o si el tamaño no es el adecuado se puede quedar en el interior…

No vale cualquier trapo para limpiar por dentro el saxo: elige modelos específicos para alto, tenor, soprano o barítono.

Existen variantes con formas adecuadas que retiran la humedad para saxofón alto, este limpiador para saxo tenor, para saxo soprano (para saxo soprano curvo hay modelos especiales) y para saxo barítono nos quedamos con el limpiador ARNOLD STÖLZEL extra absorbente. Recuerda utilizarlos desde la campana hacia arriba; y no al revés, pues arrastraríamos la humedad de la parte que más tiene a la que menos.

La limpieza de la boquilla, tudel y zapatillas es también importante

Con la limpieza general básica hecha por dentro y por fuera, vamos ahora al detalle. Es esencial mantener una boquilla limpia ya no solo por estética o mantenimiento, sino por higiene. Para ello existen sprays específicos como el limpiador de boquillas MPC Clean La Tromba. El tudel no se puede dejar de lado, y para eso recomendamos otro limpiador concreto con su cuerda que por su tamaño sirve perfectamente también para la boquilla por dentro, como este BG A31 para tudel y boquilla.

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No nos olvidamos de otro punto básico: ¿cómo secar las zapatillas del saxo? Aunque a veces se recomienda el papel de fumar, es mucho mejor utilizar un secador de microfibra como el BG A65S para evitar que se peguen. Pero mejor aún si dejamos que las zapatillas se aireen, y para eso encontramos en el mercado productos como Key Leaves para saxofón, que previenen de forma segura el desgaste excesivo de las zapatillas.

Key Leaves para saxo, la mejor opción para airear las zapatillas y retrasar su desgaste.

Cuida también la funda del saxo

Con todos estos mantenimientos después de tocar, conviene cuidar también muy bien donde duerme el saxofón. Si el saxo está limpio y cuidado por dentro y por fuera pero la funda o estuche no, nuestro trabajo puede ser en vano. A veces los olores son inevitables tanto en el instrumento como en la funda; para ello existen los desodorantes. Pero no uses el que usas para ti, por más que te guste y te tomes en serio lo del saxo como extensión de tu cuerpo… Para eso hay opciones como el Air Fresh de La Tromba con base biológica y antibacteriano. Se puede combinar con una buena ventilación de la funda y tomar la costumbre de no cerrarla nada más acabar de tocar, para eliminar del todo los posibles restos de humedad.

Cuidado con la forma de quitar los olores de la funda del saxo… Usa un desodorante adecuado.

Pueden ser tediosos, pero todos estos cuidados alargan la vida útil del instrumento y también mantienen sus propiedades sonoras, por lo que merecen mucho la pena. ¡Esperamos que sean útiles estos consejos y los añadáis a vuestro ritual de cuidados!

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