Se denomina como Síndrome de Satchmo al desgarro del músculo del labio. Normalmente afecta a músicos de instrumentos de viento madera o viento metal. Los labios de los instrumentistas están sujetos a altas presiones, lo que se traduce en mayores tensiones la musculatura de los labios. Esos esfuerzos prolongados, las notas agudas y la intensidad suman papeletas para que estos músicos sufran de este síndrome.

El Síndrome de Satchmo proviene de Louis Armstrong. El famoso músico experimentó sus síntomas en sus labios allá por el 1935, lo que le obligó a dejar de tocar la trompeta durante 1 año. No obstante, esto le sirvió para redescubrirse como cantante.

Louis Armstrong sufrió el síndrome de Satchmo

¿Tengo Síndrome de Satchmo?

Entre otros, los síntomas del síndrome de Satchmo más destacables son:

  • Disminución de la capacidad de reproducir sonidos en los instrumentos de metal o viento.
  • Disminución de la fuerza en el labio.
  • Agilidad reducida del músculo del labio.
  • Fatiga en la embocadura. 

Si tienes estos problemas, consulta a un médico o especialista para asegurarte.

¿Cómo tratar el Síndrome de Satchmo?

Una vez diagnosticado por un profesional, el tratamiento más normal es simple: un reposo prolongado para que descansen los músculos implicados en la embocadura.

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No obstante, en algunos casos hará falta un tratamiento que implica una intervención quirúrgica.

Consejos para prevenir el Síndrome

Os dejamos una serie de recomendaciones que nunca están de más para prevenir la aparición de este problema que puede acarrear serias consecuencias, como una pausa forzosa larga en el tiempo que puede afectar a la técnica del instrumento.

  • Realiza descansos de 5 minutos después de cada 20 o 30 minutos de ensayo. Puedes utilizar la técnica Pomodoro que también ayuda a que las sesiones de estudio sean más provechosas.
  • Parar de tocar si se detecta cansancio o dolor en la zona de la boca.
  • Masajear las zonas de mayor molestia si éstas se producen. Detectar las partes que más se tensionan.
  • Aplicar hielo –pero nunca directamente– a la zona en caso de que aparezca dolor.
  • Visitar a un especialista con cierta frecuencia que ayude a detectar o mejorar costumbres a la hora de practicar.

Os dejamos también un vídeo con consejos:

Consejos preventivos para instrumentistas de viento y cantantes. Youtube.

Conclusiones

Un excesivo estudio puede acarrear problemas. Siempre es aconsejable dosificar las sesiones en lugar de realizar una muy larga. Las consecuencias de desarrollar este síndrome pueden ser devastadoras para un músico estudiante, porque puede suponer una pausa en su desarrollo técnico; pero peor aún para un músico profesional que acarreará una forzosa parada en su trabajo diario.

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